Cao Ruize se sintió ofendido:
—¿Por qué? Todos están participando en la misma competencia. Como líder del grupo, tengo más cosas que hacer, ¿por qué mi calificación debe ser afectada por las acciones de los demás?
—¡Eso es justicia! No me esperaba que un diseñador tan talentoso como tú pensara así. La justicia no existe en este mundo; después de tantos años trabajando, ¿no deberías saber esto? —Las palabras de Gu Jingshen fueron demasiado directas para Cao Ruize.
Cao Ruize se quedó callado, consciente de que su arrogancia había sido descubierta. Intentó rescatar un poco de su dignidad:
—Entiendo, pero no nos informaron sobre esta regla antes del concurso, por eso nadie quería ser líder en grupo.
Gu Jingshen no le explicó más; un profesional no esperaba que la gente le dijera las reglas. Si Cao Ruize hubiera sido lo suficientemente consciente, habría podido evitar esto. Gu Jingshen se dio cuenta de su falta de madurez y le dijo:
—No importa cómo te sientas, las reglas son de Cloud Deep. Hoy te dije todo para que no te quedes con la sensación de haber perdido en vano. Si crees que es injusto, recuerda: entre todos los diseñadores participantes, solo tú sabes sobre estas reglas implícitas.
Estas palabras le dieron un golpe a Cao Ruize. Apretó los puños y se levantó con ira.
—¿Entonces, Gu total me vino a ver por algo más que admirar mi obra? —preguntó Cao Ruize.
—Te lo dije: aprecio el estilo de Su Xinyi, no quiero que nada la afecte. Solo quería que supieras: si su equipo no completa los trabajos en grupo, tú tampoco avanzarás a la siguiente ronda —Gu Jingshen no dudó en ser directo.
Cao Ruize sintió que era solo un instrumento y que Gu Jingshen había venido precisamente para asegurar que Su Xinyi ganara. Sus orgullos se habían roto y ya no podía fingir; salió del lugar con rabia.
En la suite, aunque todos estaban hablando, en realidad sus ojos seguían a Gu Jingshen, quien había estado charlando con Cao Ruize. Ahora que Cao Ruize había actuado de esa manera, el silencio se hizo palpable.
Gu Jingshen tomó su vaso y dijo:
—Sigamos trabajando; cuando la competencia termine, celebraremos juntos. Entonces, todos sigan esforzándose.
Los demás notaron que Gu Jingshen no se preocupaba por la suite vacía y decidieron dejarlo pasar.