Lin Qiushi escuchó un rugido parecido al de una bestia. Se oía también un ruido de lucha intenso. Aunque estaban lejos, no podían distinguir exactamente qué estaba pasando. El ruido duró hasta casi la mañana.
—¿Quién ganará? —preguntó Ruan Nanzhuo en voz baja.
—No lo sé —respondió Lin Qiushi—. Todo el mundo tiene chances.
Aunque la mayoría de las cosas habían ido bien, había algunos imprevistos que los superaron. No pasaba mucho tiempo después del final de la lucha cuando comenzó a oír gritos y aullidos humanos en la barca. Lin Qiushi se sobresaltó al escuchar eso. Se levantó y fue hasta la ventana, quería ver lo que estaba sucediendo afuera, pero era demasiado oscuro.
Ruan Nanzhuo, con su visión de ángel, pudo ver cómo los pez humanos arrastraban a una persona a la cubierta.
—¿Cómo puede ser? —dijo Lin Qiushi. Estaba sorprendido—. Hoy nadie comió pescado en el restaurante...
Ruan Nanzhuo se encogió de hombros.
—Recuerdas al hombre que fue lastimado por Jian Qianyuan, ¿verdad?
Lin Qiushi asintió con la cabeza.
—Parece que hoy no ha ido al restaurante —dijo Ruan Nanzhuo.
Lin Qiushi se había concentrado en los dos monstruos y no notó esto. Pero ¿no era mejor que no fuera a comer pescado?
Ruan Nanzhuo sonrió con amargura—. No sólo hay pescado en el restaurante.
Lin Qiushi comprendió al instante: se trataba de la cocina sucia.
—La cocina tiene mucho más pescado —dijo Ruan Nanzhuo—. Necesitan sacrificios, ¿no?
Lin Qiushi suspiró. Había esperado que no hubiera más víctimas esa noche, pero ahora comprendió lo ingenuo que había sido; la puerta interior no era tan comprensiva como creían.
Pasaron días y los muertos en la cubierta aumentaban. Lin Qiushi nunca dejaba de preocuparse por las consecuencias de sus acciones.
El grito del hombre se fue apagando hasta quedar sólo el silencio de la noche. Lin Qiushi apenas pudo conciliar el sueño antes del amanecer, pero no sabía si era porque había soñado con pesadillas o simplemente no había podido dormir. Se sintió como si algo estuviera rondando su habitación durante toda la noche.
El tercer día, ninguno de los tres se encontraba muy bien. Habían estado despiertos por las noches, agotados y preocupados.
Después del lavado y despojo constante de cadáveres en la cubierta, se habían vuelto insensibles a la presencia de más cuerpos.
Lin Qiushi fue al restaurante temprano buscando los rastros de mosquitos. Pero, por lo que lo decepcionó, los mosquitos habían desaparecido desde la noche anterior.
—No hay prisa —dijo Ruan Nanzhuo, mirando su reloj—. Todavía es muy temprano.
Lin Qiushi asintió en silencio.
Sin las marcas de los mosquitos, no podían encontrar a los monstruos y se vieron obligados a seguir esperando.
Alrededor de la once de la mañana, apareció el personaje NPC que había sido transformado en mosquito. Vestía lo mismo y tenía la misma expresión, parecía un NPC fijo del juego.
Esta vez, sin necesidad de Ruan Nanzhuo, alguien se acercó al personaje NPC, le dio una palmada en los hombros.
Lo que pasó luego fue similar a la noche anterior. Los mosquitos se disiparon y desaparecieron del restaurante, mientras que dos líneas de mosquitos aparecían fuera del restaurante, dirigidas a lugares desconocidos.
Lin Qiushi y sus compañeros empezaron a seguir las marcas hasta el lugar deseado. Después de unos minutos, llegaron a una habitación. La diferencia con la noche anterior era evidente; los vidrios estaban rotos y la puerta estaba destrozada por las fauces del pez.
Al ver que el pez con ojos amarillos se había ido, Ruan Nanzhuo decidió seguirlo para observarlo. Los tres caminaron siguiendo el rastro de los mosquitos hasta una habitación llena de peces vivos y muertos.
En la penumbra, vieron al pez con ojos amarillos en el agua, observándolos.
—Tendremos que ser más astutos —dijo Ruan Nanzhuo.
—¿Astutos? —preguntó Lin Qiushi.
Ruan Nanzhuo asintió con la cabeza y siguió caminando hacia la habitación donde estaba el pez. Los tres entraron en silencio, preparándose para lo que vendría después. La noche era oscura, pero Ruan Nanzhuo parecía sabía exactamente dónde se encontraba el pez con ojos amarillos.
—El vino picante nos ayudará —susurró Ruan Nanzhuo, mientras seguían a su presa en la penumbra.
—¿Vino picante? —preguntó Lin Qiushi.
Ruan Nanzhuo no respondió, sólo continuó avanzando, su mente ya en la lucha que estaba por venir. La habitación del pez con ojos amarillos se encontraba al final de un túnel oscuro y lleno de peces muertos, pero Ruan Nanzhuo sabía exactamente dónde estaba.
Los tres llegaron a una puerta cerrada, Ruan Nanzhuo la abrió silenciosamente. El pez con ojos amarillos se encontraba en el otro lado, esperando su próxima presa.
—Vamos —dijo Ruan Nanzhuo.
Lin Qiushi y Lin Qiushi asintieron y entraron en la habitación. La lucha por la supervivencia había comenzado. Ruan Nanzhuo sabía que tendrían que ser astutos para ganar esta batalla. Los tres caminaron hacia el pez con ojos amarillos, preparados para enfrentarlo. El vino picante ya estaba en sus bolsas de plástico, listo para darles a los monstruos su sueño.
—¿Vamos? —preguntó Ruan Nanzhuo.
Lin Qiushi y Lin Qiushi asintieron y se dirigieron al pez con ojos amarillos. El destino de la barca estaba en sus manos ahora, y el vino picante sería su arma principal para ganar esta batalla. Ruan Nanzhuo se preparó para enfrentarse a los monstruos que esperaban en la penumbra, sabiendo que la lucha por la supervivencia había comenzado de verdad.
—¡Vamos! —exclamó Ruan Nanzhuo y avanzaron hacia el pez con ojos amarillos.
La historia continuaba...