—"No tengo nada serio...
¿Por qué no vienes a comer algo hoy?" Jiang Ting escuchó sus palabras y la tensión en su rostro aumentó.
—"¿Qué te dijiste antes?" Yan Fan, con una sonrisa de oreja a oreja, le besó suavemente.
—"No llores, cariño.
¡Tengo que irme!Pero te traeré algo dulce." Jiang Ting se mantuvo firme, resistiéndose al cálido beso.
—"¿Ya terminaste?" —"¡Sí, ya!" Yan Fan soltó una risita.
"No llores más, cariño...
¡Vamos a casa y comeremos!" Jiang Ting, cansado de la situación, finalmente logró alejarle los brazos.
En el pasillo, el médico se dirigió hacia la salida con una sonrisa en su rostro.
—"¡Ríete todo lo que quieras!¡Ya me compro un helado!" Jiang Ting estaba avergonzado y molesto.
—"¿Por qué estás riéndote?" Yan Fan, con una expresión maliciosa, le besó la oreja.
—"No llores, cariño...
Esta noche iré contigo a cenar." Jiang Ting no pudo evitar sonrojarse al recordar los momentos pasados en el baño.
—"¿Por qué me tocas?" Yan Fan lo abrazó fuertemente.
—"No llores, cariño...
Esta noche iremos a comer y luego todo estará bien." Jiang Ting se separó de él, avergonzado por la situación.
—"¡Deja de ser tan posesivo!" Sin embargo, Yan Fan no lo soltó.
—"No llores, cariño...
Solo quería estar contigo un poco más." Jiang Ting finalmente logró alejarle y cerrar su camisa, pero su rostro permaneció sonrojado.
La tensión sexual en el pequeño espacio les envolvía.
—"¡Ya basta!" exclamó Jiang Ting, intentando mantener la calma.
Yan Fan lo abrazó más fuerte y le besó una vez más.
—"No llores, cariño...
¡Vamos a cenar!" Jiang Ting, cansado de las constantes interrupciones, finalmente logró alejarle.
—"¡Ya basta!¿Por qué no haces tu trabajo?" Yan Fan, exhausto pero feliz, se separó lentamente y abrazó su cuello.
—"No llores, cariño...
¡Vamos a cenar!" Jiang Ting intentó alejarle de nuevo pero Yan Fan lo atrajo más cerca.
—"¿Qué pasa con tu hombro?" Jiang Ting sonrió tristemente.
—"Nada...
Solo un pequeño accidente." Pero al tocar su hombro, notó algo extraño.
—"¡Eh!¿Qué es eso?" Yan Fan, sorprendido, lo besó en la nuca.
Jiang Ting, molesto pero no queriendo hacer ruido, intentó alejarlo sin éxito.
—"¡Deja de hacerme esto!" Yan Fan le abrazó más fuerte y notó algo extraño en su hombro.
—"¿Sabes que tienes una mancha roja aquí?" Jiang Ting, confundido, contestó: "No...
¡Gracias por decírmelo!" Jiang Ting intentó alejarle pero Yan Fan lo abrazó aún más fuerte.
—"Eso es todo.
No llores, cariño." En el pequeño espacio, los dos se fundían en un abrazo apretado y lleno de cariño.
—"¡Ya basta!" Jiang Ting intentó liberarse de él.
Yan Fan lo mantuvo a su lado.
—"No llores...
¡Vamos a cenar!" Jiang Ting finalmente logró alejarle, avergonzado pero agotado.
—"¡Déjame en paz!¿Por qué estás tan posesivo?" Yan Fan, con una sonrisa maliciosa, lo abrazó aún más fuerte.
—"No llores...
¡Vamos a cenar!"Jiang Ting se sorprendió un poco cuando Yan Fan se inclinó hacia adelante y lo abrazó fuertemente en sus brazos.El aroma de la colonia masculina de Yan Fan era agradable, similar al de un bosque maduro y al mar.
Con su brazo firme y cálido rozándola, parecía querer abrumarla.Jiang Ting no dijo nada, como si también hubiera olvidado lo que quería decir.
Su barbilla descansaba en el hueco del cuello de ese hombre, con músculos firmes y sólidos, y su nariz se llenaba del aroma mezclado con los gases de la andrógena masculina.