"La nave Aurora circuló tres veces alrededor de la isla primitiva antes de dirigirse hacia el horizonte azotado por tormentas."
Bernadette lentamente retiró su vista y fijó sus ojos en la "Pompa del Sabio", flotando en el aire.
Como una "Maestra Profetisa", vio claramente el momento de ascenso, sabiendo que había completado el ritual y detenido un desastre involucrando poderes de alto nivel. Pero el costo era su padre, a quien había sellado ella misma después de tanto tiempo de búsqueda y nostalgia.
"Realmente es una ironía cruel...", susurró Bernadette al ver la joya con diamantes tallados en forma de ojo vertical.
Después de dejar Intis, tenía dos deseos principales: investigar la verdad sobre lo sucedido para comprobar si había malinterpretado a su padre, y seguir los pasos que él dejó tras de sí para explorar sus experiencias y si existía alguna posibilidad de resurrección.
El primer deseo se había cumplido. La verdad era que ella realmente había malinterpretado a su padre. Esto la liberaba del dolor y dudas, pero también le traía una nueva carga de culpa.
Con esa culpa y los años de nostalgia, Bernadette intentó alcanzar el segundo objetivo, pero el resultado fue desalentador. Si no hubiera habido esperanza, ella quizás no habría reaccionado con tanta emoción. Pero al ver un rayo de luz al final del túnel, a su padre, tenía que dejarlo en sueños.
Tras un largo momento de silencio, los ojos de Bernadette volvieron a clarear. Sin dudarlo ni lamentarse, levantó la mano derecha y trazó palabras antigua en el aire, invocando a una criatura del mundo espiritual con mitades humanas y mitades viento para obtener partes de los ingredientes necesarios para la pociva de "Sabio".
Los restantes se guardaron en el área de colecciones de Aurora.
No mucho tiempo después, con la ayuda de "Muerte Pálida", Bernadette destrozó la "Pompa del Sabio" y preparó la pociva que la convertiría en una Sacerdotisa de rango 2.
Mirando la botella llena de burbujas, cada una conteniendo un ojo transparente, Bernadette extendió su mano derecha con firmeza hacia la botella. Sabía que el momento requería no tristeza ni emotividad, sino fortaleza y determinación para ayudar a reanimar a su padre, Rey Roland.
Para ello, enterró sus dolores en lo más profundo de su ser, sin permitirles influenciar su estado mental, solo al anochecer, cuando nadie la observaba, los extraía y se sumergía en ellos.
Con el consumo de la pociva "Sabio", el cuerpo de Bernadette se volvió cada vez más transparente a ojos visibles. Se descompuso en una multitud de conocimientos informáticos que fluían hacia la existencia de información.
La Aurora, junto con el viento, las lluvias y las olas, perdió su realidad, devolviéndose a sus formas más básicas e intrincadas de información.