—¿No es cierto? —insistió Yuhuan—. ¿O es solo que estás… molesto?
Chen Jingshen se encogió de hombros.
—Eso no importa, Yuhuan. Lo importante es que me estás molestando —dijo Chen Jingshen con tono serio.
Yuhuan suspiró y se inclinó hacia adelante para besar a Chen Jingshen. Su beso fue apresurado e inmaduro, como siempre, chocaba contra su boca de vez en cuando, pero era tierno también. Al sentirlo, Yuhuan no pudo evitar reírse.
—¡Parece que estás intentando hacerme daño! —exclamó Yuhuan entre risas.
Chen Jingshen soltó una pequeña carcajada y le acarició el cabello con una mano.
—Solo soy un poco… inmaduro, ¿no? —preguntó Chen Jingshen, sonriendo suavemente.
Yuhuan asintió y luego se separó un poco.
—De acuerdo, pero ahora déjame ir al baño. Tengo que limpiarme un poco el sudor —dijo Yuhuan, intentando parecer indiferente.
Chen Jingshen asintió con la cabeza y se apartó un poco.
Yuhuan se levantó pesadamente de la cama y se dirigió hacia el baño. Sin embargo, justo antes de que llegara, Chen Jingshen le agarró suavemente del antebrazo.
—No vayas al baño —dijo Chen Jingshen en voz baja.
Yuhuan lo miró con una mezcla de confusión y sospecha.
—¿Por qué no?
Chen Jingshen se acercó más a Yuhuan, su rostro cerca del suyo.
—Quiero que te quedes aquí —susurró Chen Jingshen, su voz llena de intensidad.
Yuhuan sintió una oleada de calidez y se dejó llevar. Se sentó en la cama con las piernas abiertas, permitiendo que Chen Jingshen la besara lentamente.
—Ya casi termino —dijo Yuhuan, su voz entrecortada.
Chen Jingshen se separó un poco y luego volvió a besarla con más firmeza, sus dedos jugando con el cabello de Yuhuan mientras la abrazaba con fuerza.
—Eres una tonta —dijo Chen Jingshen en un tono que mezclaba ternura e ira.
Yuhuan sonrió débilmente y dejó que las sensaciones se apoderaran de ella, sintiendo su corazón latir rápidamente mientras se aferraba a Chen Jingshen.
Pero cuando Yuhuan intentó apartarse para ir al baño, Chen Jingshen la agarró del cabello con fuerza y la besó con más intensidad.
—No te muevas —dijo Chen Jingshen en un tono firme.
Yuhuan se quedó inmóvil, sintiendo el calor de su cuerpo y la urgencia en sus ojos. No pudo resistirlo y se entregó a él por completo, permitiendo que sus besos la atrajeran hacia él con cada respiración.
Chen Jingshen la acariciaba con intensidad, besándola sin importarle nada más. Yuhuan sintió su cuerpo derritiéndose en un mar de sensaciones incontrolables.
—Tienes que calmarte —dijo Chen Jingshen entre jadeos, agarrando suavemente el cabello de Yuhuan con una mano.
Yuhuan se dejó llevar por las emociones y dejó que los latidos de su corazón se aceleraran mientras intentaba controlarse. Pero al final, solo pudo rendirse ante la intensidad de Chen Jingshen.
Chen Jingshen se separó un poco y Yuhuan sintió cómo su cuerpo se relajaba ligeramente. Respirando profundamente, dejó que las sensaciones se apoderaran de ella mientras Chen Jingshen limpiaba sus manos con una servilleta humedecida.
—Yuhuan —susurró Chen Jingshen, con un tono ronco y apasionado.
Yuhuan respondió besándolo suavemente en el cuello, sintiendo cómo las emociones se desvanecían lentamente.
—Siento todo lo que te hago pasar —dijo Yuhuan, susurrando contra la piel de Chen Jingshen.
Chen Jingshen le devolvió un beso suave y se separó un poco para mirarlo a los ojos.
—Estoy contigo —susurró Chen Jingshen, acariciándole el cabello con una mano.
Yuhuan sonrió débilmente y se recostó en sus brazos, sintiendo cómo la calidez de Chen Jingshen se propagaba por todo su cuerpo.