Los discípulos se miraron entre sí, muchos con expresiones incómodas. El que había dudado sobre White Chun mostraba menos incredulidad, pero aún no estaba seguro.
White Chun continuó: "Según mis observaciones, este lugar es el más apartado en esta región, por lo que debería ser protegido con más rigor. Pero he estado aquí desde hace mucho tiempo y solo aparecisteis ahora."
La mirada de White Chun se volvió molesta, concluyendo con un suspiro.
"Si seguís haciendo esto, nunca podremos atrapar a los ladrones. Según mi experiencia en la captura de ladrones, sospecho que esta es una de las regiones donde más pollos se pierden."
Sus palabras resonaron entre los discípulos, quienes intercambiaron miradas asombradas. Algunos incluso se arrepintieron por su actitud anterior.
White Chun dio un suspiro y con mucha seriedad continuó: "Estoy aquí para ayudar a todos." Con una inclinación, los discípulos le saludaron, reconociendo la sinceridad de su ayuda.
"Lo siento mucho, hermano White. Gracias por tu generosidad. Seguro que repararemos todo esto pronto y cuidaremos mejor este lugar."
Con el paso del tiempo, la seriedad y dedicación de White Chun se habían ganado el respeto y aprecio de todos los discípulos.
Al cabo de un mes, White Chun había estado en la misma tarea cada noche. A pesar de su esfuerzo, los pollos seguían desapareciendo, pero a una menor frecuencia. Los discípulos se veían más avergonzados y prometieron redoblar sus esfuerzos para atrapar al ladrón.
En la tarde del día siguiente, Zhou Xinqi apareció en el lugar donde White Chun estaba sentado, su mirada fija y atenta a su alrededor. "Hermano White," llamó, acercándose con una expresión amable.
"Gracias por tu trabajo diligentemente. Eres muy valioso," Zhou Xinqi sonrió mientras se unía a los otros discípulos que llegaban.
White Chun se levantó y saludó: "No hay de qué."
Zhou Xinqi continuó: "Aunque todavía falta atraparlo, estos días has estado cuidando con gran esfuerzo. Esto es lo que mereces."
Los pollos desaparecían menos y la reputación de White Chun crecía entre los discípulos. Incluso en otras montañas, se hablaba de su dedicación.
Zhou Xinqi estaba contenta, aunque no había atrapado al ladrón, reconoció el gran esfuerzo que White Chun había realizado y decidió recompensarlo con un collar precioso como incentivo.
El incidente terminó aquí. La tenaz dedicación de White Chun también había dejado una huella en los corazones de muchos discípulos de las afueras, quienes lo recordarían como un hermano servicial y generoso.