"¡Un extraño de la Secta Transversal, cómo se atreve a ser tan insolente en nuestro dominio! Él solo ha estado aquí por casualidad y logró el estatus de Tianren. Si no fuera así, se habría doblado ante nosotros; su actitud insolente e irrespetuosa debe terminar ahora mismo."
Esta última afirmación fue seguida por un rugido del semidiós que llenó todo el cielo y agitó la tierra. "¡Bai Xiaoxuan! ¡Qué estás haciendo?! ¡Estás jugando con tu vida!?"
Bai Xiaoxuan se encontraba en el enorme agujero del arcoíris azul, solo él estaba aislado. Su rostro mostraba una expresión de preocupación mientras las ideas revoloteaban en su mente.
Con todo el polvo y los olores que limpiaban la atmósfera, sus discípulos se habían liberado del poderoso efecto de la flor. Aunque ninguno lo notó, estaban un poco más fuertes.
"Estoy mejorando... ¡pero necesito explicarlo!" Bai Xiaoxuan admitió con un gran esfuerzo. "¡No me gustaba mi antigua residencia! Quise cambiarla para estar cerca de usted, el semidiós. Además, ahora puedo ver la magnificencia del arcoíris rojo y los asuntos de las Cuatro Ciudades desde abajo."
Con cada palabra, sus palabras fluían más fácilmente hasta que comenzó a golpearse el pecho, diciendo "¡Estoy haciendo todo esto por nuestro dominio! ¡Estoy sacrificándome!"
Esta explicación se extendió en todo el templo y los discípulos de las Cuatro Ciudades estallaron en risas.
"¡Insolente! ¡Tanto insolencia!"
"Es demasiado injusto!"
"¡Él intentó destruir nuestra secta, merece ser ejecutado!"
No solo sus discípulos, sino también Bai Zhentian y Li Xian dao tenían expresiones extrañas. El semidiós parecía divertido ante la explicación de Bai Xiaoxuan. Se tomó un momento para respirar hondo antes de decir: "Si te atreves a hacer alquimia en el templo, te castigaré."
Con una última mirada fría, el anciano semidiós se marchó.
Este acto suave y rápido del semidiós dejó a Bai Zhentian y Li Xian dao sin palabras. El gran jefe de la Familia Astral parecía sorprendido por lo suave que había sido el castigo.
Bai Xiaoxuan quedó perplejo; no entendía por qué el semidiós no le imponía un castigo más severo. Sus ojos mostraban una mezcla de confusión y esperanza, preguntándose si el semidiós podría haber descubierto su verdadera potencial.
Los discípulos de las Cuatro Ciudades se quedaron perplejos. No solo se estaban desilusionando, sino que incluso había algunos que sentían envidia por Bai Xiaoxuan.
Este incidente les hizo reflexionar sobre el futuro potencial de Bai Xiaoxuan y cómo podría afectar a su relación con la Familia Astral del Camino Estelar.