En el instante que el conjuro se formó, la suna, con su poder asombroso, se oscureció instantáneamente. Cuanto más rápido avanzaba, más rápido moría. Incluso el malvado imperio que estaba fusionado con ella mostraba signos evidentes de envejecimiento acelerado.
Su brillo cambió de brillante a una oscuridad apagada y caduca.
Esta escena dejó boquiabiertos a todos los presentes. Incluso el santo imperio quedó impactado.
"¡Este arte es tan dominante!"
Todo sucedió en un instante, pero cuando Xue Xiaoxuan mostró ese arte supremo tan poderoso, el malvado imperio no tenía más opciones que:
"¡Explosión!" rugió el malvado imperio. La suna emitía llamas negras, rayos y viento torbellino, formando una ojo negro que se abrió con intensidad hacia Xue Xiaoxuan.
En ese instante, la fuerza del ojo negro cruzó los límites del espacio y el tiempo para atacar a Xue Xiaoxuan.
Este ojo negro parecía un ojo apocalíptico, capaz de destruir todo en su camino. Incluso Xue Xiaoxuan sintió una amenaza mortal en él.
"¡Vómito del futuro y el pasado!!" gritó Xue Xiaoxuan en ese momento crítico. En sus manos apareció un pedazo de roca negra, parte del cuerpo del dominador del gigante del cielo Antifaz.
Este trozo de roca había sido enviado como regalo tóxico por el malvado imperio al nacimiento de Diamante Grande y Pequeño. Ahora, Xue Xiaoxuan usaba este pedazo de roca para conectar su destino con ese ojo negro.
Xue Xiaoxuan entendía que, a pesar de sus poderes, no podría mover al dominador del Antifaz, pero podía usar este arte supremo para conectarse indirectamente con el destino del malvado imperio.
Era la copia del dominador del Antifaz, una certeza que llevó Xue Xiaoxuan a tomar esta acción. También era uno de los objetivos de su prueba previa.
Con la emergencia del vómito del futuro y el pasado, el ojo negro se movió hacia Xue Xiaoxuan. El malvado imperio gritó con fuerza, "¡Todo termina ahora!"
En ese instante, la suna con llamas negras golpeó a Xue Xiaoxuan. Todo sucedió en un instante. Xue Xiaoxuan sintió un movimiento en toda su persona, rugió mientras sangraba y sanaba rápidamente. Por otro lado, el dominador del Antifaz no hizo ningún movimiento, pero el malvado imperio cambió de expresión.
"¡Imposible!" exclamó con fuerza. Sangre brotó copiosamente mientras se tambaleaba hacia atrás. Su pecho hundido profusamente, como si hubiera sido golpeado por algo inimaginable!