Capítulo 50: ¿Ayuda?
Mirando a Xiao Yan, quien salía de la pequeña habitación con el método de cultivo en mano, Xun’er sacudió su cabeza. Con una sonrisa resignada, murmuró: "Te creeré por ahora."
Una vez fuera de la habitación, Xiao Yan observó a los miembros del clan que aún se encontraban sumidos en un estado de shock. Shrugging his shoulders, esperó pacientemente a que Xun’er saliera. Luego, caminaron juntos por el sendero.
Dado que aún quedaba mucho tiempo antes de la finalización del período, Xiao Yan y Xun’er no se apresuraban a salir. El Pabellón de Aura era usualmente un lugar prohibido, pero hoy tenían una oportunidad única para explorarlo e satisfacer su curiosidad.
Casi al llegar al final del sendero del Fuego, Xun’er entró en una pequeña habitación y sacó un método de cultivo de la escala amarilla inferior. Luego, acompañando a Xiao Yan, entraron en otros varios senderos de atributos.
El pabellón de aura era sin duda el día más concurrido en años. Cada sendero estaba repleto de personas. Los miembros del clan, con rostros enrojecidos de emoción, atacaban la pantalla de luz con energía animada. Los gritos entusiastas de los jóvenes resonaban junto al rompimiento de las pantallas.
Influido por este ambiente, un leve sonrisa se dibujó en el rostro de Xiao Yan.
Al salir de otro sendero, Xiao Yan calculó el tiempo y estiró suavemente sus brazos. Sonrió a Xun’er: "Vamos, ya es casi la hora."
Asintiendo indiferente, Xun’er siguió a Xiao Yan alrededor del recodo del sendero hasta dirigirse directamente hacia el exterior del Pabellón de Aura.
Al doblar el sendero, la ceja de Xiao Yan se levantó. A unos pocos pasos, Vang Mei, vestida con un elegante vestido rojo, corría agitadamente frente a una pantalla de luz, claramente intentando obtener el método de cultivo, pero incapaz de romper la barrera.
Vang Mei llevaba hoy un hermoso vestido rojo que resaltaba su cintura esbelta y sus curvas pronunciadas. Sus facciones puras e irresistibles estaban ahora cubiertas por una angustia visible, con cejas fruncidas de manera encantadora.
Vang Mei estaba muy preocupada, sintiendo que el tiempo se agotaba. Su padre le había entregado un número de habitación en secreto antes de entrar al pabellón y le instó a obtener el método de cultivo correspondiente, ya que era una información lograda con gran esfuerzo. Estaba segura de que esto la ayudaría a ganar ventaja sobre los demás en el camino del aura.
Pero aunque Vang Mei tenía el número correcto, había subestimado la fuerza de la barrera protectora. Había intentado romperla durante casi una hora sin éxito. A pesar de las ofertas de ayuda de otros jóvenes por su belleza, solo se podía romper esta barrera individualmente; si más personas participaban, la barrera se fortalecería y el esfuerzo sería inútil.