Aunque su nivel de Cuatro Estrellas comoCapítulo 1: El Luchador Era una tarde de verano soleada en la ciudad de Beijing.
En el distrito antiguo, bajo un cielo azul claro, los niños jugaban y corrieron por las calles estrechas y empedradas.
En uno de esos callejones, a lo lejos, vimos a una figura joven.
Sus cabellos castaños ondeaban suavemente al viento mientras caminaba con determinación.
Esa era Ye Ziwen, una luchadora excepcional en la ciudad.
—Ziwen, ¿vas a ir a entrenar hoy?
—preguntó un chico llamado Liang Jian.
Ye Ziwen asintió y dijo: —Sí, tengo que mejorar mi técnica de ataque.
Hoy quiero practicar con Zhang Wei.
Liang Jian sonrió y asintió.
Zhang Wei era conocido en el distrito por ser un luchador formidable.
Su nombre resonaba entre los jóvenes luchadores locales como una leyenda.
Mientras caminaban, Ye Ziwen recordó la conversación de la noche anterior con su mentor, Maestro Wang.
El maestro le había dicho que debía ser constante en sus entrenamientos si quería mejorar y llegar a un nivel superior.
—Ziwen, recuerda lo que te dije anoche —le dijo el Maestro Wang cuando se encontraron frente a una gran casa de piedra.
Ye Ziwen asintió respetuosamente.
El maestro era famoso por sus consejos sólidos y su paciencia inagotable en el entrenamiento.
—Tienes un potencial increíble, pero la persistencia es clave.
No te detengas hasta que llegues a lo más alto del pabellón de lucha.
—Wang dijo con seriedad.
Ye Ziwen asintió de nuevo y prometió a sí misma seguir los consejos del maestro.
Al día siguiente, estaría allí para practicar sin descanso.
Llegaron al centro de entrenamiento, un vasto patio rodeado de paredes altas y sombreado por árboles viejos.
Zhang Wei ya estaba esperándolos en el centro del patio.
—¡Ziwen!
—exclamó Zhang Wei con una sonrisa.
Liang Jian y Ye Ziwen se unieron a Zhang Wei, preparados para la práctica diaria de lucha.
En el patio, los tres comenzaron su rutina de calentamiento.
Con movimientos precisos, estiraron sus músculos y prepararon sus mentes para el entrenamiento.
—Ziwen, hoy vamos a practicar la técnica de ataque rápida —dijo Zhang Wei después del calentamiento.
Ye Ziwen asintió y tomó su posición frente a Zhang Wei.
El sol brillaba fuerte en el cielo, pero ella estaba concentrada completamente en el entrenamiento.
Practicaron durante horas, cada uno dando su mejor esfuerzo para perfeccionar la técnica de ataque rápida.
A medida que pasaban los minutos, se podía ver claramente el progreso y la dedicación de Ye Ziwen.
Al final del día, Zhang Wei aplaudió con satisfacción.
—¡Ziwen, estás mejorando mucho!
Sigues trabajando duro y pronto llegarás a un nivel donde nadie te podrá detener.
Con una sonrisa en su rostro, Ye Ziwen asintió.
Sabía que el camino era largo, pero estaba dispuesta a seguir adelante con perseverancia y determinación.(Dòuzhe)Más débil que la mayoría de los soldados aquí,Pero tampoco saldría en ridículo por ello.。El corto espacio de menos de diez metros para ellos resultaba tan difícil de recorrer como un maratón.Cuando el pie cruzó el último paso, la palma de las manos de todos estaba cubierta en sudor frío.—Vánguia, ¿por qué nos hiciste pasar por esto?—se quejó Vángui con una sonrisa mientras caminaba hacia el oficial.—Jajaja, es la orden de nuestra tutora Jielín.