Capítulo 558: Inflamación Cardíaca de la FuenteAl entrar en el Torre del Fundido Celestial, la luz brillante se volvió más tenue.
Vio que Su Qian estaba parado allí, como si estuviera esperando a que entraran.Cuando Viao Yan fue el primero en entrar, Su Qian le sonrió.
Al ver que su rostro recuperaba su expresión tranquila, asintió con algo de alivio y pensó: "Este niño no solo es talentoso, sino también tenaz.
Con este logro, no ha sido por casualidad."Pronto, Lin Yan, Lin Xiuyi, entre otros, entraron uno tras otro.
Once personas se detuvieron frente a Su Qian;solo Ziran tenía una expresión impaciente, mientras que los demás mostraban un aire de emoción."¡Hey, Viao Yan!Ya me quedé sin algo que comer.
Después de salir de aquí, tendrás que hacerme uno." Ziran saltó hasta el lado de Viao Yan, agarró su manga y, balanceando su cabellera azul pálido, susurró: "Odio tanto entrar en esta torre.""Entendido." Viao Yan asintió con una sonrisa.
Sabía que la esencia de Ziran era un ser mágico, por lo que tenía cierta repulsión hacia el fuego.
El supuesto Fuego Cardíaco Primordial no le resultaría muy útil a ella, ya que había alcanzado el nivel deCapítulo 1: El Reto El sol caía lentamente en el horizonte, tinta dorada pintando el cielo.
En las afueras de la ciudad de Beijing, un joven llamado Ye Ziwen se encontraba sentado bajo un gran árbol.
Sus ojos, profundos y llenos de determinación, estudiaban una hoja de papiro que sostenía en sus manos.
—No puedo creer que tengas solo veinte años —murmuró Ye Ziwen para sí mismo mientras pasaba su dedo por la superficie del papiro.
A su lado, un anciano con barba blanca y un semblante serio le observaba con atención.
"Zhang Wei," pensó Ye Ziwen, "debe ser él quien me ha desafiado a esta tarea." El anciano se acercó lentamente al joven y extendió una mano hacia el papiro.
—Ye Ziwen, este es tu primer reto.
Tienes que resolver el misterio de la antigua biblioteca subterránea en un plazo de tres días.
—Entendido, anciano —respondió Ye Ziwen con firmeza.
"No voy a fallar." El anciano asintió y se marchó, dejando a Ye Ziwen solo con su tarea.
El joven respiró hondo y comenzó a caminar hacia el bosque que se extendía más allá del árbol.
Mientras caminaba, recordó la historia de la biblioteca subterránea.
Había sido construida milenios atrás por los antiguos civilizadores, repleta de conocimientos y secretos que se habían olvidado con el tiempo.
El bosque estaba en silencio, solo roto por el crujir de las hojas bajo sus pies.
De repente, un sonido extraño atrajo su atención.
Era una melodía suave pero persistente que parecía venir del corazón mismo del bosque.
Siguiendo la música, Ye Ziwen llegó a una cueva oculta entre dos grandes rocas.
Dentro, encontró un viejo libro encuadernado en cuero.
Al abrirla, descubrió que estaba lleno de símbolos y ecuaciones que parecían hablar sobre la energía del universo.
—Esto es fascinante —susurró Ye Ziwen mientras observaba las páginas.
De repente, una luz brillante salió del libro y envolvió a Ye Ziwen.
Se sintió como si estuviera flotando en el aire, rodeado por un aura dorada que parecía emanar de los símbolos en las páginas.
El mundo alrededor de él comenzó a girar y luego se detuvo.
En la oscuridad, veía formas borrosas y voces lejanas.
Entonces, una voz profunda pero amable lo llamó desde el vacío.
—Bienvenido, Ziwen.
Has superado tu primer obstáculo.
Ahora, ve a descansar.
Mañana, te enfrentarás al siguiente desafío.
Con esas palabras, Ye Ziwen despertó en su cama, sudando y con una sensación de confusión pero también de emoción.
Sabía que solo el comienzo de su viaje se había realizado y que el verdadero reto aún estaba por venir.
—Mañana será un nuevo día —murmuró Ye Ziwen mientras se levantaba y comenzaba a prepararse para la jornada del siguiente día en Beijing., por lo que incluso si hubiera una vía pavimentada, sería inútil.