Capítulo 631: ¡Anciano Medicamento Despierta!
En el bosque tupido, las montañas se elevaban hasta los cielos como cuchillas afiladas, majestuosas y imponentes. En una pared rocosa vertical de la montaña, un gran bloque de roca sobresalía, en cuyo alto había un joven de negro manto sentado con las piernas cruzadas, con los ojos cerrados. Frente a él, había un macizo caldero rojo brillante lleno de una llama verde vigorosa. Si se observaba atentamente, se podía ver que en el interior de la llama había una líquido multicolor que se movía lentamente.
El líquido multicolor, bajo los ardorosos rayos de la llama, emitía burbujas finas a su superficie. Cada vez que las burbujas estallaban, la masa líquida disminuía ligeramente en volumen. Sin embargo, esta reducción era tan insignificante que era difícil percibirla si no se observaba con atención. Con el paso del tiempo, sin embargo, los microscópicos cambios se volvían evidentes.
Con la disminución del líquido multicolor, un oscuro y fino objeto comenzaba a asomarse en su interior. Al detenerse a observar, se veía que dentro había un anillo antiguo y oscuro de color negro pintado.
En este momento, el anillo negro parecía tener una lumbre más intensa que antes, con un tono más profundo y oscuro. Cuando la luz del anillo fluctuaba, era visible que el volumen del líquido también disminuía discretamente, indicando que la pura poderosa medicina en el líquido estaba siendo absorbida por el alma dormida en el anillo.
Despertar al anciano medicamento con un alma dormida es un proceso largo y lento. Sin embargo, Víctor Yan ya había preparado todo esto, por lo que no mostraba preocupación ni ansiedad pese a haber pasado más de un mes. Solo ocasionalmente abría los ojos para observar el anillo en la llama, emitía un suspiro profundo y volvía a concentrarse en la cocción.
En la quietud de las montañas, no había ruido exterior. Algunos criaturas mágicas que pasaban por allí se asustaban al sentir la oscura presencia del alto punto de la montaña y huyeron con prisa. El lugar parecía ser más tranquilo aún.
Con el tiempo, los dos meses habían pasado sin darse cuenta. Víctor Yan había estado en las profundidades de la montaña durante casi dos meses, y gran parte de ese tiempo lo había dedicado a la cocción junto al caldero.
El líquido multicolor que originalmente tenía el tamaño de una palma se había reducido a apenas un dedo del anillo negro. Su color también era mucho más intenso y distinto antes, evidenciando que la medicina en él había sido absorbida por el anillo.
Al pie de la montaña, Medusa estaba sentada con las piernas cruzadas sobre una roca verde. Sus ojos estrechos se abrieron lentamente, dirigiendo una mirada a Víctor Yan. Movió los labios y una sonrisa sarcástica brotó de su boca: "Han pasado dos meses, has llegado al límite de tus capacidades. Si sigues así, alguien más tendrá que rescatarte."
A pesar del gran espacio entre ellos, la voz de Medusa alcanzó los oídos de Víctor Yan.