Al ver estos cambios, Ye Ciwen se iluminó con una sonrisa.
"¿No lo vas a endurecer con el fuego extraño? ¿Esperando a que la energía se disipe?"
Zǐyán respondió con sarcasmo: "¡Si no te convence! ¡Prueba tú mismo! Si terminas destruyendo todo su potencial, verás dónde lloras."
Ye Ciwen apretó los dientes y asintió. Con un gesto, una llama verde brillante llenó la habitación, envolviendo el esqueleto color verde rojo.
Con esta nueva ablución, no se presentaron más fenómenos como en la anterior. Las nubes de energía verde roja comenzaron a filtrarse lentamente, hasta que cubrieron todo el espacio. La presión energética parecía cada vez más intensa, formando una nube verde roja que dominaba toda la habitación.
Mirando esto, Ye Ciwen sintió un escalofrío y aceleró su respiración, intentando controlar su agitación interna.
Al notar el cambio, Zǐyán se iluminó con un brillo azul. Con un gesto de su mano, una luz violeta cubrió su cuerpo. Al ver esa luz, Ye Ciwen sintió temor y frunció el ceño.
"¡Zǐyán!"
Gritó Ye Ciwen mientras corría hacia ella, despejando la lúgubre atmósfera. La presión energética comenzó a aumentar en su interior, pero finalmente pudo controlarse.
Entonces, de repente, un sutil chasquido resonó por toda la habitación. El esqueleto de cuero había sido consumido por el fuego extraño y se desvaneció en polvo gris, que cubrió todo el suelo.
Con la disolución del esqueleto de cuero, las últimas nubes de energía verde roja se dispersaron y entraron en la nube verde roja. En ese momento, una pequeña tormenta se formó en el centro de la nube verde roja, que comenzó a girar.
Con este giro, una gran cantidad de energía verde roja fluyó hacia el centro, haciendo que la nube verde roja comenzara a disminuir gradualmente...
Mientras veía estos cambios, Ye Ciwen no mostraba signos de alegría. En cambio, se mantuvo serio mientras se retiraba un paso atrás con Zǐyán, listo para cualquier emergencia.
Finalmente, después de varios minutos, la nube verde roja desapareció por completo y una intensa luz verde roja surgió del centro.
Al ver este repentino cambio, Ye Ciwen extendió su manto y arrojó llamas verdes alrededor. Miraba fijamente el lugar donde se había producido la luz.
Después de un momento, la luz desapareció y los ojos de Ye Ciwen se abrieron lentamente. En ese instante, quedó sin habla.
En el aire, flotaba un cristal verde rojo, con formas irregulares, suspendido en el vacío. A medida que giraba, emitía una débil luz verde roja, haciendo que el espacio alrededor se distorsionara ligeramente.
Mirando este cristal que parecía contener gran cantidad de energía, Ye Ciwen dio un suspiro y su mirada se volvió ardiente.
"¡Este... ¿es su núcleo mágico?!"