Incluso los maestros expertos rara vez osaban hacer esto después de la formación del medicamento. Sin embargo, Xiao Yan no temía tal riesgo gracias a sus herencias completas de Yaolao.
Con su dedo acariciando el anillo negro, Xiao Yan recordó el arte secreto de la preparación de medicamentos: "Maestro, bendígeme...".
Cerrando los ojos, inspiró profundamente. Luego sus ojos se abrieron repentinamente y conmovió su mano en la columna de luz. Un poderoso flujo energético salió de su mano. Finalmente, Xiao Yan retiró su mano frente a todos, revelando un pequeño medicamento rojo oscuro.
El medicamento era rojo oscuro por completo, con una superficie muy lisa y, lo que más sorprendía, se llenaba de una tenue neblina, como si poseyera conciencia. A menudo se coagulaba en formas diferentes, danzando alrededor del medicamento, creando un efecto extraño.
Al retirar el medicamento de la columna de luz, Xiao Yan parecía más serio aún. Este arte llamado "Ascensión al Espíritu" era uno de los mejores logros de Yaolao, pero incluso como creador, rara vez lo utilizaba debido a su alta exigencia.
Con sus ojos fijos en el medicamento, Xiao Yan extendió la mano y se formaron cinco llamas alrededor de él. Al unir las llamas, una onda destructiva emergió. Sin embargo, antes de que pudieran expandirse, una presión mental tremenda salió del centro de su frente y envolvió las llamas como una malla celestial, girando rápidamente.
Xiao Yan había dominado el arte de fusionar llamas con mucha práctica; esto parecía extremadamente loco para los demás pero era rutina para él. Fusionar la Flor de Espíritu con las llamas requería precisión y cuidado.
Con una llama, Xiao Yan liberó dos cristales luminosos de su anillo que se integraron en la llama. Estos eran fragmentos de flor de espíritu, que contenían energía espiritual, lo que permitió un mayor éxito en este proceso.
El poder del espíritu emergió y el rostro de Xiao Yan se volvió grave. Su inmensa presión mental se desató y entró en las llamas con precisión, controlando la temperatura y comprimiendo la energía espiritual hasta que esta se infiltraba en el medicamento.
En la superficie del medicamento, surgió un patrón de pequeños orificios. Estos eran tan minúsculos que solo podían verse con una mirada atenta. En esos orificios, había hilos espirituales finísimos, como si se estuvieran atrapando la energía dispersa...
Con un chorro de sangre en los labios, Xiao Yan gritó: "Sacrificio de Sangre, Espíritu Regresado". Las neblinas espirituales entraron al medicamento, rellenando su superficie irregular con una velocidad asombrosa.
Mientras el cielo tricolor se removía violentamente, la sorpresa recorrió toda la plaza como una bomba explotando.