Su vitalidad había sido debilitada severamente.—Saludos a los Grandes Maestros Oscuro y Día —dijeron los ancianos presentes.—Por la destrucción de la torre, tú tenéis parte de la responsabilidad...
—comentó el Gran Maestro Día con una mirada fija.Los presentes entendieron su advertencia.
Si no capturaban a Vaino Último, el Capataz les arrojaría el castigo.
—Solo podéis lograrlo si atrapáis al muchacho...
—dijo el Gran Maestro Oscuro con una voz fría.Los ancianos asintieron, sabiendo que la situación no era favorable para Vaino Último en este estado.El Gran Maestro Día tocó suavemente a Vaino Último y le envió fuerza a través de un espacio.
En el valle quedaban algunos supervivientes del Gran Maestre Oscuro, quienes ahora cuidarían de él.
—¡No os demorado, actúa ya!—ordenó el Gran Maestro Oscuro con voz fría.Ambos ancianos ocuparon la ventaja que tenían sobre los demás.
—¡Es realmente el Gran Maestro Día y el Gran Maestro Oscuro...
Nunca imaginé que estos viejos monstruos llegarían!El Gran Maestro Viento observó a los dos ancianos, sus ojos se oscurecieron.—Hoy…
es difícil escapar.
Estos viejos son más fuertes que Vaino Último y el resto de los Dòzhūn…El Gran Maestro Acero Espada parecía impasible.
—Parece que tenemos que hacerlo una vez más, Ziyan, lleva a Vaino Último...
—sugirió la Meditación Menor, quien entendía que no podían escapar.La Meditación Menor sujetó el brazo de Ziyan.
En su rostro se reflejaba una mezcla de emoción y preocupación.
Este era el primer momento en que veía a Vaino Último tan vulnerable, quien había luchado contra unvenerable de combate.—No es necesario dejar mensajes...
—Ziyan resopló, determinada.
—Si nos seguís, no se retrasen...La Meditación Menor tocó su lengua y una gota de sangre dorada salió volando.
Con la presencia de la sangre, Ziyan palideció.Con un movimiento rápido, Ziyan abrió el portal espacial.
Las puertas temblaron intensamente, ya que ella luchaba por abrir un camino a través del espacio con otros presentes.
Al ver las vibraciones, los Grandes Maestros Oscuro y Día se alarmaron.
Aquel hombre pretendía suicidarse.—¡Cuidado!¡Va a explotar!Los dos ancianos intentaron frenarlo, pero era tarde.
El Acero Espada interrumpió la explosión al atravesar el portal con su propia fuerza.El portal se abrió y una luz plateada envolvió a Vaino Último y compañía.
Con la entrada de todos, las puertas del portal temblaron y desaparecieron.
En el espacio vacío, un suspiro de resignación resonó.
Un portal negro apareció detrás del Acero Espada, quien quedó atrapado.La sorpresa fue tan grande que los Grandes Maestros Oscuro y Día se quedaron mudos durante un tiempo.
Finalmente, sus miradas se dirigieron hacia donde estaban Vaino Último y compañeros, que ya no estaban allí.