Capítulo 1389: Conde de las Nueve Estrellas!
Dolor!
Un dolor que penetraba hasta el esqueleto.
Esa era la única sensación que quedó en Vioel cuando saltó al pozo sanguinolento. En el interior del pozo, un energía extremadamente salvaje y violenta se extendía por todas partes. En el instante en que Vioel entró, esa energía comenzó a moverse de manera automática, como si miles de serpientes venenosas le hubieran lanzado una embestida.
Esta energía contenía algo arrojado por la antigua Tiamán del Cielo, que poseía un poder corrosivo increíble. Al entrar en contacto con su piel, producía una nube blanca y un dolor insoportable.
—Sss...
Con ese dolor, Vioel inspiró profundamente, luego cambió sus marcas de mano y la Llama Anormal surgió de su interior, formando una pantalla incandescente que lo envolvía.
No me creerás si te digo que puedo resolver tu cuerpo, pero no puedo resolver este pozo sanguinolento!
¡Fufu!
La aparición de la Llama Anormal causó un zumbido en el aire. La energía salvaje se evaporó bajo la purificación de esta. Las energías restantes, después de ser sometidas a ese proceso, comenzaron a calmar y formar un flujo de energías puras y concentradas que se sumergieron en su cuerpo.
¡Huff!
Con esa energía más fresca, Vioel finalmente respiró aliviado. La Llama Anormal había purificado las energías perjudiciales, mientras que las útiles entraron sin obstáculos para fortalecer su cuerpo.
Con cada flujo de energía, Vioel sentía claramente cómo se intensificaba la resistencia de su cuerpo, hasta que finalmente notó que estaba en un progreso hacia el pico del Puño de Acero y Llameante!
El pozo sanguinolento albergaba una energía terrible, producto de las décadas de acumulación de tesoros naturales por parte de la antigua Tiamán del Cielo. Sin embargo, para Vioel eso era simplemente un reto más; en presencia de la Llama Anormal, cualquier impureza se disipaba.
Con cada incremento de energía, Vioel parecía un estatua sentada sobre el fondo del pozo, pero todos podían sentir que en su interior algo poderoso estaba a punto de explotar.
Ese momento de preparación no duró mucho. Cuando la noche llegó al tercer día, el pozo sanguinolento se secó completamente y reveló huesos blancos y macabros mezclados con cosas indistinguibles. Un olor a sangre se extendía por todas partes. Vioel parecía una estatua sentada en medio de esos huesos, su piel resplandecía con un brillo sanguíneo.
Durante dos días, Vioel permaneció inmóvil, como si fuera una estatua, hasta que de repente, un aura sin forma brotó de su interior.
¡Pum!
Esta onda expansiva arrasó con los huesos del pozo sanguinolento y finalmente impactó en las paredes del valle, haciendo vibrar todo el valle.