¡Antes, nos atrapasteis en tu Santísima Tribu la última vez!¡Esta vez también me llevaré contigo!” La niebla negra se expandió como una maldición del infierno, y cientos de cadenas negras emergieron, rugiendo hacia Herba Vieja.“Esto...
Ataque espiritual.” Viosego sonrió y no retrocedió.
Energía de combate arremolinó en su cuerpo, convirtiéndose en una estrella fugaz que chocó violentamente contra el Óseo.Mientras Viosego luchaba con el Óseo, este último dejó de hablar con él y dirigió su mirada hacia las fuerzas poderosas de la Santísima Tribu.
Girándose levemente, se burló: “Otros que no son Viosego...
¡dejámoselos a Mágica Medicina y a los demás!”.A pesar de la defensa severa de la Santísima Tribu, con las habilidades de Mágica Medicina y Escama Verde, incluso un semi-santo podría ser superado.
Así que no les importaba enfrentarse al poder en número superior.“¡Mmm!” El rostro del Gran Señor del Cielo se endureció cuando vio a Herba Vieja.
Con una mano en el bolsillo de su túnica, formó un conjuro.“Ssshhh...” Tan pronto como el conjuro apareció, la niebla negra tembló, y al momento, varios fantasmas blancos emergieron del cuerpo de Viosego, volando hacia él con una velocidad de rayo.“¡Trampa trivial!” Viosego sonrió y extendió su túnica.
Energía ardiendo emanó de su interior, calentándose rápidamente las astas oscuras que se acercaban a él.“¡Cortaduras del Óseo Supremo!” Las astas se desvanecieron mientras un grito bajo resonaba en el aire, y una espada ósea surgía de la mano del Gran Señor del Cielo.
La espada emitía un aura misteriosa que se abrió paso a través del espacio hacia Viosego.“¡Zzz!” Con la espada desplegándose, un poder extraño emergió y voló directamente hacia Viosego con una velocidad de rayo.“¡Ataque espiritual.” Viosego sonrió al reconocer el ataque.
Con un puño cerrado, lanzó un golpe directo contra el espíritu del Óseo.“¡Derrítelo!” El Gran Señor del Cielo mostró una expresión de ira mientras la espada cortaba el espacio.
La tierra cincelada bajo los pies de Viosego fue dividida en una valle profundo, miles de metros a profundidad.“¡Vuelta al ataque!” Viosego cambió su conjuro y la rueda ardiendo comenzó a girar rápidamente.
Como un disco volador cubriendo el cielo, se estrelló contra la espada del Óseo con una velocidad vertiginosa.“¡Rrashh!” La rueda ardiendo y la espada chocaron violentamente.
Un estruendo asombroso resonó en el espacio aislado, y un poderoso viento de energía se expandió.
El gran templo negro tembló y cayó.Traducción adaptada para mantener la coherencia del original, aunque algunas frases y contextos pueden variar ligeramente debido al estilo narrativo específico.