Hong Yu escuchó esto y dijo: "Yo iré con ustedes". La Señora Feng asintió y se despidió de la Señora Li.
Mientras tanto, en la habitación de Lin Daiyu, ella no pudo dormir bien la noche anterior. A la mañana siguiente, se levantó tarde y escuchó que todas las muchachas estaban haciendo una celebración para darle a las flores. Decidió evitar parecer tonta o perezosa, y se arregló rápidamente antes de salir.
Al entrar al jardín, vio a Jia Baoyu entrando también. Baoyu dijo: "¡Daiyu! ¿Te he contado lo que pasó anoche? Me preocupaste toda la noche". Daiyu le respondió sin mirarlo y se fue hacia otro lado. Jia Baoyu, confundido, siguió a Lin Daiyu.
Al ver que Baoyu venía detrás de ella, Daiyu se encontró con Xue Baochai y Miao Tanchun. Las tres estaban viendo a un halcón bailar en el cielo. Cuando llegó Baoyu, Tanchun dijo: "¡Tío Baoyu! ¿Cómo estás? No te veía hace tres días". Baoyu respondió: "¡Y tú, Xue Baochai! ¿Cómo estás?"
Miao Tanchun le pidió a Jia Baoyu que se sentara y dijo: "¿Vendrías aquí, hermano? Quiero hablar contigo de algo". Baoyu asintió y caminaron hasta un tronco de cerezo. Tanchun preguntó: "¿Has hablado con tu padre hoy?". Baoyu rió: "No".
Tanchun dijo: "Ayer escuché que me llamaron". Baoyu rió: "Eso fue un malentendido, no me llamaron". Tanchun dijo: "Durante estos meses, he ahorrado unos diez taels. Quiero que los compres para mí".
Baoyu respondió: "No hay nada nuevo. No hay nada especial aquí. Solo algunas cosas viejas y feas". Tanchun agregó: "Me gustan las cosas simples y bonitas, como el cesto de bambú o la caja de incienso hecha de madera. Me encantaría tener más".
Jia Baoyu pensaba en algo mientras escuchaba a Miao Tanchun hablar. Entonces recordó una historia y dijo: "Recuerdo un vestido hecho por Lin Daiyu. Mi padre no le gustó porque era bonito". Tanchun rió al oír esto.
La conversación se interrumpe cuando llega la Señora Xue Baijie, que les dice a las otras que vayan a verla. Baoyu y Tanchun siguen su camino mientras Daiyu se separa para encontrar a otras muchachas.
Mientras tanto, en el jardín, Baoyu ve caer flores por todas partes. Se detuvo y recogió algunas, pensando: "Daiyu estaría enfadada si viera esto". Llegó al lugar donde antes enterraron las flores de cerezo. Al llegar a la cima del montículo de tierra, escuchó un llanto suave.
Una voz que reconoció inmediatamente comenzó a decir: "¡Las flores se caen y se van! ¡¿Quién me lamento por ellas?". Baoyu se acercó y escuchó:
"La flor cae y vuelve, ¿quién la lamenta?
El jardín de primavera muere, ¿quién lo entierra?
Las hebras del hilo fluyen en los maderos,
la lana suave se pega a las cortinas.
La muchacha del hogar lamento la muerte,
con tristeza incontenible, sin consuelo.
Con mi espátula de flores salgo de mi cámara,
tengo miedo de pisar las flores caídas".
Baoyu quedó en shock. La melodía y el contenido de las palabras lo conmovieron profundamente. Cuando terminó, un escalofrío recorrió su cuerpo. Se levantó y decidió continuar con la historia en la próxima parte.