Li Sisi, yacía en la cama, pálida y sin vida, con una gruesa gasa en la frente, la gasa manchada de sangre. La habitación estaba en silencio, solo el sonido de los instrumentos. La ropa blanca de Gu Jiao Dong estaba manchada de sangre, y estaba sentado junto a la cama, inmóvil.
Gu Jiao Dong, con pasos suaves, se acercó a la ventana, miró a Li Sisi, con el corazón apesadumbrado, susurró: "¿Cómo está?"
Gu Jiao Dong, sin darse cuenta, supo que Li Sisi ya había perdido la esperanza, los médicos le dijeron que era imposible de salvar, que nunca volvería a despertar.
Él sabía que ella había sufrido mucho, pero nunca había imaginado que llegaría a este punto, incluso que no quería vivir.
Gu Jiao Dong, con dedos temblorosos, acarició suavemente el rostro de Li Sisi, su corazón también se contrajo, y las lágrimas finalmente cayeron. No se dio cuenta de cuándo.
"Li Sisi, ¿te has equivocado?", Gu Jiao Dong, con voz llena de arrepentimiento, susurró, "Ya te he dicho, no hagas esto, no..."
Gu Jiao Dong, con la mirada fija en Li Sisi, se dijo, "No te quiero hacer daño, no...".
Gu Jiao Dong, "Sisi, lo siento, lo siento mucho", Gu Jiao Dong, con voz temblorosa, dijo, "Te quiero, te amo, pero no puedo dejarte sufrir, no..."
Gu Jiao Dong, "Sisi, perdóname, por favor, perdóname...", Gu Jiao Dong, con voz llena de angustia, dijo, "Te amé, te amo, te amaré por siempre..."
Gu Jiao Dong, "Sisi, por favor, no me abandones, por favor...", Gu Jiao Dong, con voz entrecortada, dijo, "Te amo, te amo, te amo..."
Después de un largo rato, Gu Jiao Dong, con voz suave, dijo, "Sisi, no te abandones, no...".
Gu Jiao Dong, "Sisi, por favor, no me abandones...", Gu Jiao Dong, con voz suave, dijo, "Te amo, te amo, te amo..."
Después de un largo rato, Gu Jiao Dong, con voz suave, dijo, "Sisi, por favor, no me abandones..."
Gu Jiao Dong, "Sisi, por favor, no me abandones...", Gu Jiao Dong, con voz suave, dijo, "Te amo, te amo, te amo..."
Gu Jiao Dong, "Sisi, por favor, no me abandones..."