Capítulo 347: ¿De Quién Es Este Niño?La noche caía lentamente y las personas en la calle se volvían más escasas.
Las luces de las farolas comenzaban a iluminar el pavimento, mientras que los edificios alrededor parecían cobrar una silueta más delineada con el pasar del tiempo.
En la tranquilidad de la noche, se podía oír el susurro del viento y el zumbido lejano de un coche.
En medio de esta escena, Ye Ziwen caminaba rápidamente por las calles vacías de Beijing.
Sus pasos eran firmes y decididos, reflejando la determinación que sentía en su interior.
Llevaba una mochila a la espalda y parecía estar apurado.
Mientras pasaba junto a un pequeño parque, vio a un chico de su edad sentado en una banca bajo un árbol.
El muchacho tenía los ojos perdidos en el espacio, como si estuviera pensando en algo importante.
Ye Ziwen no dudó y se acercó para sentarse a su lado.
—¿Todo bien?
—preguntó Ye Ziwen con una sonrisa amigable.
El chico levantó la cabeza y le devolvió la sonrisa, pero sus ojos seguían reflejando cierta preocupación.
Era Zhang Wei, un amigo de la infancia de Ye Ziwen que había estado pasando por problemas personales recientemente.
—Estoy bien —respondió Zhang Wei con una leve sonrisa forzada—.
Solo pensaba en cosas del trabajo.
Ye Ziwen asintió comprensivamente y no insistió más, sabiendo que Zhang Wei prefería hablar solo cuando estuviera listo.
Ambos permanecieron en silencio por un momento, disfrutando de la paz de la noche mientras las luces de la ciudad se iban encendiendo una a una.
Finalmente, Zhang Wei rompió el silencio con un suspiro.
—Supongo que todo es una cuestión de perspectiva —dijo—.
A veces me pregunto si realmente sirvo para algo.
Ye Ziwen le puso una mano en el hombro, mostrando apoyo y comprensión.
—Eso no es cierto —replicó Ye Ziwen con firmeza—.
Tú tienes mucha más capacidad de lo que crees.
Todo esto solo te está haciendo más fuerte y resiliente.
Zhang Wei miró a Ye Ziwen con gratitud, reconociendo el valor en sus palabras.
Juntos permanecieron sentados bajo la luz tenue del parque, cada uno perdiéndose en sus propios pensamientos mientras la noche se hacía más profunda.En el cielo, una sombra oscura se movía rápidamente hacia una pequeña ciudad.
Esta era la sombra de Ye Ziwen, que volaba silenciosamente en su forma fantasmal.
Al llegar a la ciudad, Ye Ziwen detuvo su avance y observó cuidadosamente desde el aire.
La ciudad parecía tranquila por ahora, pero en su interior, una tensión invisible se desplazaba bajo la superficie.
Bajando del cielo, se materializó como un hombre de mediana edad con vestimenta sencilla.
Caminó lentamente hacia el centro de la ciudad, evitando llamar la atención.
En el corazón de la ciudad, una gran mansión antigua resaltaba entre los edificios modernos.
Ye Ziwen acercó su mano a un par de charcos que cubrían el camino y se transformó en una hoja de papel flotando sobre ellos.
Al cruzar el umbral de la puerta principal, entró en la mansión sin ser notado.
La estructura interna de la mansión era majestuosa, con amplias salas y hermosos jardines interiores.