Pero pensando que aún tenía utilidad para esa tonta mujer más adelante, se dio por vencida.—¿Qué puedes hacer?Lin Yuexi miró a Mingzhu con duda.Ella había conocido a Zijian desde pequeña, pero él seguía sin interesarse en ella.
¿Qué podría hacer Mingzhu para cambiar esa realidad?Mingzhu se acercó al oído de Lin Yuexi y le susurró algo.—¿Así que te parece bien?Lin Yuexi abrió los ojos con asombro, insegura.—Si quieres que Mú Zijian sea conquistado por otra mujer, puedes no hacer nada.Mingzhu sonrió suavemente y le susurró una vez más.—De acuerdo, haré lo que me dices.Lin Yuexi se decidió rápidamente.
¡No permitiría que Zijian le gustara a otra!La risa interior de Mingzhu resonaba: ¡Qué tonta!Un par de palabras bastaron para que ella la creyera.Se agarró fuertemente el pecho.—¡Dama Ye, tus riñones ya están al límite.
No queda mucho tiempo para ti!—¿No es posible encontrar un donante compatible?—Lo siento, he hecho todo lo posible.Las palabras del médico resonaron en su mente mientras la locura casi la invadía en el lugar donde nadie podía verla.¡Todo gracias a Rongyin!Si ella hubiera estado dispuesta a donar sus riñones, aún estaría viva.¡Era ella quien había cortado todos los caminos de esperanza!¡Rongyin!¡Te juro que te haré pagar por esto!El enojo se reflejaba en los ojos de Mingzhu.
Pero cuando miró a Lin Yuexi, aún era la delicada y benévola Señorita Ye.La ejecución del piano concluyó con aplausos generalizados.Mú Zijian y Rongyin salieron al frente para agradecer.—No me esperaba que tocaras el piano tan bien.Mú Zijian miró la joya talentosa en frente suyo, llena de admiración.Rongyin parpadeó, pero no respondió a Mú Zijian.En su interior, surgía más confusión.
¡No podía decir que era la primera vez tocando piano!No solo Mú Zijian, sino ella misma también se sorprenderían.Ella inclinó ligeramente la cabeza.
Ese familiar sentimiento, como si hubiera practicado mil veces.¿Había estudiado el piano antes?Después de la actuación, llegó la fiesta.Maestros y estudiantes entraron en las pistas para bailar.—¡Señorita hermosa!¿Podría bailar contigo?Rongyin estaba a punto de huir cuando una mano se extendió hacia ella.—Tengo un permiso de entrada...Rongyin miró su reloj y se disculpó con Mú Zijian.
Ahora que Fu Jingsi le permitía ir donde quisiera, pero ese hombre seguía teniendo fuertes celos.Si no regresaba a las diez, temía que alguien la llevara de vuelta a la universidad.—¿Para tu edad, tus padres aún te vigilan tanto?Mú Zijian sintió una sensación extraña en su interior y sonrió forzosamente.
—No es mi padre ni madre, sino mi novio.Rongyin rompió el sueño de Mú Zijian al decirlo abiertamente.Sabía que Mú Zijian le gustaba.