(Escena 1)
"Ya estamos cerca, Qiao Haoyang, concentrando toda tu fuerza en empujar, empuja con todo lo que tengas", dijo. Después de empujar, rápidamente recogió la pistola y la maleta que había caído y corrió hacia el garaje subterráneo.
"¿Cómo estás? ¿Estás bien?", pensó Xiao Sun, porque sabía que si Qiao Haoyang huía, la situación sería muy grave.
Pero cuando iba a alcanzar a Qiao Haoyang, vio que Qiao Haoyang estaba inconsciente en el suelo, debido a la falta de oxígeno.
Xiao Sun lo sacudió varias veces, y Qiao Haoyang abrió lentamente los ojos: "¿Estoy...bien?".
"¿Sabes conducir?", preguntó Xiao Sun.
"Sí", respondió Qiao Haoyang después de un largo silencio.
Pero sus palabras eran débiles.
"Aquí tienes la llave, conduce hacia el oeste, allí hay gente nuestra, yo iré a detenerla", dijo Xiao Sun y arrojó la llave mientras corría hacia el garaje.
Antes de que Qiao Haoyang pudiera decir algo, Xiao Sun ya se había ido.
Qiao Haoyang estaba muy molesto, pero también tenía miedo de que Qiao Haoyang lo viera y lo matara.
"No, tengo que irme", pensó Qiao Haoyang.
Así que Qiao Haoyang encendió el motor y salió corriendo.
"¡Capitán! Qiao Haoyang se ha ido, se dirige hacia el garaje, ha robado mi arma, creo que está en el garaje, necesitamos ayuda", gritó Xiao Sun.
"Li Li, no lo busques, todos vamos al garaje, ten cuidado, el sospechoso tiene una pistola, y hay gente en rehenes en el garaje, ¡hay que proteger a las personas en rehenes!", ordenó el capitán.
Después de dar las instrucciones, el capitán y su equipo se dirigieron hacia el garaje.
"¿Qué le pasará a Qiao Haoyang? No, tenemos que pensarlo, tenemos que reunir dinero, realmente tengo miedo", dijo Xiao An, con la voz temblorosa.
"An An, no pienses en eso, incluso si vamos a reunir dinero, no lo vamos a dar, él no nos escuchará, si ya hemos llegado hasta aquí, solo tenemos que seguir adelante", dijo el capitán.
"Pero, ¿y si no podemos reunir dinero? ¿Y si no podemos proteger a Qiao Haoyang y a los niños?", dijo Xiao An, con lágrimas en los ojos.
"An An, no te preocupes, los oficiales ya están en camino, protegerán a Qiao Haoyang y a los niños", dijo el capitán con voz tranquila.
"Gracias, Capitán", dijo Xiao An, sintiendo un poco de esperanza.
Mientras tanto, Qiao Haoyang estaba muy preocupado por la situación.
"Qiao Haoyang, ¿cómo te sientes?", preguntó Xiao Sun.
"Estoy bien, gracias", dijo Qiao Haoyang.
"¿Sabes conducir?", preguntó Xiao Sun.
"Sí", dijo Qiao Haoyang.
"¿No sabes?", preguntó Xiao Sun.
"Sí, no sabes, mi coche es una marca de lujo, y solo hay un tipo que sabe conducir", dijo Qiao Haoyang.
"¿De qué hablas?", preguntó Xiao Sun.
"No te preocupes, te lo explicaré, cuando lleguemos a un lugar seguro", dijo Qiao Haoyang.
"Espera, ¿qué pasó con el dinero? ¿Te lo has llevado?", preguntó Xiao Sun.
"¡Sí, lo tengo, ahora, no te preocupes, no te voy a hacer daño", dijo Qiao Haoyang.
"¿Estás seguro? ¿No me vas a usar?", preguntó Xiao Sun.