"¿El templo azul quiere llevárselo? ¡Presidente, ¿deberíamos matarlo o no?"
Los presidentes de los gremios en la arena comenzaron a recibir órdenes. Todos estaban furiosos.
A pesar de las discusiones internas, los jugadores del templo azul estaban perplejos y divididos. Habían perdido la oportunidad de matar al jefe y ahora se enfrentaban a una situación difícil.
El gremio Three Paths Six Worlds, que había sido engañado con mayor severidad, se lanzó a la batalla con determinación.
"¡Hermanos! ¡Avancen! ¡Mata a ese grupo del templo azul!"
La determinación de los jugadores de Three Paths Six Worlds era inquebrantable.
El gremio del Templo de la Revolución, que había sido el primero en enfrentarse al ataque de las avispas y cuyos jugadores habían sufrido algunas pérdidas, se recuperó rápidamente. Ya estaban listos para confrontar a este jefe salvaje.
"¡El templo azul nos ha engañado! ¡No toleraremos esta traición!"
Los jugadores de Three Paths Six Worlds publicaron en el foro acusando al gremio azul, y su presidente declaró que no se detendría hasta desenmascarar a los culpables.
"¡El templo azul es valiente pero nosotros del templo de la Revolución somos también fuertes! ¡Hoy vamos a probar quién tiene razón!"
La declaración del presidente era una advertencia implícita y una promesa.
En ese momento, el gremio Jia Dynasty se unió al caos, convencido de que el templo azul había cometido un error y estaba buscando deshacerse de él.
"¡Este camaleón feroz nos está engañando!"
El gremio de la Revolución había estado aguardando esta oportunidad. El ataque sorpresa fue inesperado, pero efectivo.
En el pantano venenoso, los jugadores del templo azul luchaban en desorden mientras su líder intentaba explicar lo que estaba pasando. Sin embargo, la ira de Three Paths Six Worlds era imparable y los miembros del gremio azul se encontraron con un ataque masivo.
"¡Malditos! ¿Qué están haciendo?", gritó el líder del templo azul antes de ser abatido por una ofensiva devastadora. Los jugadores de Three Paths Six Worlds, enojados, no pudieron resistir y se lanzaron a la batalla con ferocidad.
Los jugadores del gremio Jia Dynasty, viendo que el gremio azul ya no podía defenderse, se unieron al asalto.
"¡El gremio azul nos ha engañado! ¡Lucharemos hasta probar quién tiene razón!"
El templo de la Revolución había decidido demostrar su fuerza. La situación se volvía cada vez más tensa y los jugadores de ambos lados estaban a punto de enfrentarse en una batalla que podría definir el futuro de sus respectivos gremios.
En ese instante, el pantano venenoso era testigo del inicio de un conflicto que cambiaría todo.