Xiang Shichen se preparó para resistir el asalto de Ye Qiu.
—¡Taquemina! —gritó Ye Qiu, iniciando una serie de ataques. Su mecánico usó su habilidad de taquemina, lo que hizo que Shen Jian retrocediera confundido.
—¿Qué es esto? —Shen Jian no entendía si era un ataque de cuerpo a cuerpo o algo diferente; sin embargo, la técnica no era común para los mecánicos.
Xiang Shichen se dio cuenta: el enfoque del mecánico era desacoplarse, no atacar directamente.
—¡Taquemina! —gritó Ye Qiu de nuevo, y su mecánico lanzó una serie de ataques rápidos.
Shen Jian respondió con un poderoso patada voladora que detuvo el ataque del mecanicista.
Aprovechando la brecha en los movimientos del mecánico, Shen Jian activó su habilidad de Hueso y Hierro. Esta habilidad aumentaba significativamente su defensa durante 20 segundos, pero era más comúnmente usada para ataques de gran poder.
—¡Dominio Real! —gritó Ye Qiu en respuesta a la habilidad de Shen Jian.
Shen Jian sintió una sacudida inesperada; su personaje comenzó a sangrar constante mente.
—¡Dardo tóxico! —exclamó Shen Jian, al ver que el delincuente había usado su habilidad.
La habilidad de dardo tóxico era efectiva en desactivar la invulnerabilidad y el estado de dominio real.
—¡Bájale un paso a la izquierda! —ordenó Ye Qiu.
Shen Jian, congelado por la sorpresa, vio que su personaje se había movido al lugar donde estaba el delincuente; el ataque le había atrapado en una posición desventajosa.
—¡Cuello! —exclamó el delincuente, acorralando a Shen Jian.
Ye Qiu intervino rápidamente:
—¡Punch Real! No te muevas hacia adelante!
Shen Jian sintió un escalofrío al recordar que Ye Qiu conocía sus movimientos. Esto no era solo basado en observación y experiencia, sino en una amistad que les había permitido comprenderse perfectamente.
—¡Bájale una sandía! —ordenó Ye Qiu de nuevo.
Xiang Shicheng notó la presencia del equipo de Ye Qiu y comprendió la estrategia. Los jugadores se vieron obligados a adaptarse rápidamente, pero en el calor de la batalla, sus movimientos se entrecruzaron, provocando que Shen Jian cayera derrotado.
—¡Shen Jian está fuera! —el mensaje del equipo se actualizó, y Xiang Shicheng no pudo evitar sonreír al ver que su estrategia había funcionado.