El bullicio en Jiashi continuaba, pero Jiashi era tan grande que no sería fácil para ninguna otra equipo asumirlo. No se hablaba sólo de un solo personaje como Ye Ziwén, el Dios del Combate que valía más que todo el equipo de Wuji. Además, Jiashi tenía una base de entrenamiento y canchas de juego propias en la Liga, y había consolidado su presencia durante años. Con el rápido desarrollo de la Liga en los últimos años, Jiashi se había convertido en un gigante que no sería fácil para nadie adquirir sin mucho esfuerzo.
La opinión pública y las actitudes de los fans lo reavivaron, pero esto no solo encendía ciertas posibilidades, sino que también aumentaba la dificultad de su adquisición. Si se evaluaban estos valores potenciales en conjunto, el valor de Jiashi subiría aún más.
Sin embargo, para los compradores actuales, era muy atractivo porque Ye Ziwén, el dueño de Jiashi, ya estaba bajo la necesidad de vender su equipo. Por mucho que un equipo pudiera prosperar en las manos de cualquier otro, con Ye Ziwén sería una pérdida para él, debido a la pérdida de muchos fans.
La dirección se había aclarado, y lo que vendría después de la adquisición de Jiashi dependería del equilibrio entre compradores y vendedores. La opinión general en la sociedad decía que Jiashi probablemente no cambiaría de dueño completamente, ya que el equipo era demasiado grande, y recuperar el costo inicial requeriría muchos años incluso con el retorno inmediato.
Pero los riesgos del juego siempre estaban presentes. Si Jiashi realmente tenia malas fortunas en los siguientes años sin poder regresar a la Liga, sería una situación que resultaría en lágrimas. Por lo tanto, se esperaba que Jiashi probablemente se vendería en partes para reducir el costo y disminuir los riesgos, permitiendo así una posible adquisición exitosa.
La venta aún no había llegado a un acuerdo definitivo, pero la temporada postemporada de la Liga Profesional entró en su cuenta atrás final. Después de las pruebas reales en los retos, la Liga decidió adoptar el formato de eliminación basado en cabezas de muerte en las etapas posteriores. Además, a petición de muchos, se cambió el sistema de puntuación para que cada asesinato valiera un punto y se determinara el ganador por la comparación del puntaje final.
Además, había una gran novedad en los formatos de juego. La nueva postemporada no usaría los resultados de dos rondas para calcular los puntos, sino que se decidiría según el resultado de una sola partida, con tres partidas y dos victorias necesarias para ganar.
Sin duda, este cambio era ventajoso tanto desde un punto de vista deportivo como comercial. Y la posibilidad de utilizar esta modalidad se debió a la adopción del nuevo formato de juego.
Antiguamente dividido en individuales, combate individual y equipos, el antiguo formato permitía que las victorias del equipo decidieran la partida, lo que significaría la eliminación del combate individual. La reducción del valor del equipo podría llevar a una situación donde un jugador o combate individual determinara si había ganado sin necesidad de un juego completo.
Estas situaciones no eran aquellas que quería ver la Liga, y el nuevo formato evitaba estos problemas. Además, si las puntuaciones estaban igualadas, se podía decidir con un tiempo extra, lo cual no era problema. De esta manera, se implementó el formato de tres juegos dos ganados.
A medida que la Liga anunciaba con gran pompa este cambio, la postemporada se acercaba rápidamente. Las ocho equipos finalistas comenzaron a aparecer en las escenas del juego, promocionando su equipo. Cualquier equipo tenía suficiente motivación para esperar ansiosamente el trofeo de campeón.