Llegué.
Esa simple frase, tan ordinaria y común, adquirió de repente una connotación amenazadora cuando la pronunció Ye Xi. La circunstancia hizo que el semblante de Tang Ruo fuera rodeado por Baidu, mientras que el personaje Jung Mo Xiao de Ye Xi atacaba primero, como si le estuvieran dejando a cada uno solo para ser derrotados individualmente.
No obstante, no era todo un misterio. No sólo se habían dejado ver abiertamente en el canal general, sino que también parecían intimidarse ante la presencia de Ye Xi.
“Muertes.”
Ye Xi continuaba interactuando con los mensajes del chat mientras sus acciones eran sin igual. El parasol Milicia de Jung Mo Xiao expulsó chispas y disparó tres misiles antitanque hacia arriba, cayendo a través del cañón con precisión sobre tres enemigos.
¡Zap!
Los personajes de Han Wenching, Lin Jingyan y Zhang Xijie se esfuerzaron por evadir el impacto. A pesar de la distancia entre ellos, la evasión resultó fácil; sin embargo, todos se centraron más en las acciones posteriores de Ye Xi.
En la otra banda, los tácticos de primer nivel como Yu Wenzhou y Xiao Shiqin estaban riendo. Tenían una visión omnisciente y podían ver los mensajes de chat de ambos bandos. Ya entendían claramente el plan de Ye Xi: un despliegue falso.
Fingir fuerza, fingir fuerza. Había estado planeando esto desde que Tang Ruo se enfrentó a Baidu. El encuentro casual, imprevisto y fortuito entre ellos creaba una ventaja para Ye Xi.
Pero aunque su plan funcionaba, no salvaba a Tang Ruo de la situación peligrosa en la que se encontraba.
La presencia inesperada de Ye Xi permitió que los miembros de Baidu se pusieran nerviosos y dudaran, lo cual era un riesgo muy arriesgado. Si ellos no hubieran sido cautelosos, Tang Ruo habría caído ante el primer ataque.
En ese instante, Ye Xi dio la orden más audaz: enfrentarse a Baidu en grupo. Pero fue esa audacia que permitió a Tang Ruo escapar de su engaño.
Jung Mo Xiao apareció solo mientras los miembros de Baidu esperaban un ataque conjunto. Sin embargo, Ye Xi rápidamente movilizó a Jung Mo Xiao para el ataque, disparando tres misiles antitanque que desviaron la atención y causaron caos en el grupo.
¡Zap!
La fuerza de los hechizos de Tang Ruo se liberó de sus encantamientos, rompiendo las líneas del enemigo.
Los miembros de Baidu no ignoraban a Tang Ruo; ella era su cebo, un pescado que aún no había mordido completamente el anzuelo.
La llegada inesperada de Ye Xi les dio una nueva perspectiva y la situación se desequilibró en su favor. Sin embargo, los miembros de Baidu no tardaron en reagruparse, sabiendo que Tang Ruo era un cebo crucial para mantener a los miembros de Xing Xin ocupados.