En el distrito de Hillsdon, frente a una modesta vivienda algo desgastada.
Claire descendió del coche y tocó su sombrero. Luego se dirigió directamente hacia la puerta principal.
Aquí estaba la casa de Azkand Steaton. Este gran detective había escrito a Claire unos días atrás, invitándolo a visitarlo para discutir un caso de asesinato.
Claire, ocupado con los problemas financieros del proyecto de bicicletas, se había negado educadamente, diciendo que no tenía tiempo en ese momento. Sin embargo, Steaton no pareció estar molesto y dijo que el caso se había quedado estancado y no esperaba un avance significativo a corto plazo. Estaba ansioso por la visita del detective Moriarty, deseoso de una intercambio intelectual.
Claire, tras hacer las lecturas necesarias para elegir una fecha apropiada, eligió el día después de la reunión y le escribió con anticipación.
-Toc, toc- Claire tocó el timbre dos veces y retrocedió un paso mientras esperaba.
Después de unos segundos, se abrió la puerta y Steaton, acompañado por su asistente, sonrió cordialmente:
"Buenas tardes, detective Moriarty. Steaton está en el salón, ¿prefiere café o té verde?"
El asistente era delgado, con gafas doradas que daban un aire intelectual.
Claire levantó la mirada y dijo:
"Preferiría té verde, sin limones."
El asistente lo condujo al salón y señaló la puerta de Steaton:
"Lamento las molestias. Nuestro personal es temporal; hoy están todos de vacaciones, por lo que tendremos que ir nosotros mismos."
Claire asintió ligeramente mientras caminaba hacia el salón. Justo cuando tocaba la puerta, algo le pareció raro.
¿Cómo podía ser que estuviera visitando a Steaton en un día que había planificado con antelación y se encontrara con que todos los sirvientes estaban de descanso?
Claire frunció el ceño mientras sacaba una moneda de cobre. En ese momento, la puerta del salón se abrió violentamente.
Se sintió como si algo estuviera liberado, y un fuerte olor a sangre llenó su nariz.
En el interior, vio que la silla de respaldo inclinada estaba manchada de una sangre oscura, y un libro había caído al suelo con la portada hacia arriba. Solo un vistazo le bastó para ver la escena del crimen.
El título del libro se impuso en sus ojos:
"Las Leyendas Demoníacas de Westvila"
Demonio… Claire estaba a punto de reaccionar, cuando de repente una fuerte corriente de aire entró en el salón y tiró con fuerza la puerta abierta.
¡KACHUNK!
Claire vio claramente la escena completa: el carbón del fuego en la chimenea había quedado consumido, las mesas, sofás y sillas estaban derribadas o rotas, evidenciando una intensa batalla. Las paredes y el suelo estaban manchados de sangre y quemaduras, pero no había cadáveres ni partes desmembradas.
¿Stearn estuvo atacado? Claire se apartó rápidamente, planeando salir de ahí.
Sin embargo, en ese momento sintió que alguien lo miraba fríamente. Había alguien escondido observándolo sin piedad, listo para un ataque letal si cometía un error.