"¡El Buda!", dijo el monje de Reto. "¡Es hora de que todos sean Buda!".
El monje de Reto, que tenía más de cien años, dijo esto, y extendió su mano para tocarse la frente. Una luz brillante emanó, y la plataforma se iluminó.
El monje de Reto, que tenía más de cien años, se quedó en silencio.
"¡El Buda!", dijo el monje de Reto. "¡Es hora de que todos sean Buda!".
El monje de Reto, que tenía más de cien años, dijo esto, y extendió su mano para tocarse la frente. Una luz brillante emanó, y la plataforma se iluminó.
El monje de Reto, que tenía más de cien años, se quedó en silencio.
"¡El Buda!", dijo el monje de Reto. "¡Es hora de que todos sean Buda!".
El monje de Reto, que tenía más de cien años, dijo esto, y extendió su mano para tocarse la frente. Una luz brillante emanó, y la plataforma se iluminó.
El monje de Reto, que tenía más de cien años, se quedó en silencio.
"¡El Buda!", dijo el monje de Reto. "¡Es hora de que todos sean Buda!".
El monje de Reto, que tenía más de cien años, dijo esto, y extendió su mano para tocarse la frente. Una luz brillante emanó, y la plataforma se iluminó.
El monje de Reto, que tenía más de cien años, se quedó en silencio.
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El monje de Reto, que tenía más de cien años, se quedó en silencio.
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El monje de Reto, que tenía más de cien años, se quedó en silencio.