Sin embargo, mientras la familia de los Ye se preparaba para regresar, apareció Zhang Ruhui, quien, de hecho, era el mismo colega que había participado en el caso. Había regresado de la capital y, tras enterarse de los acontecimientos, había venido a la ciudad. Visto la confusión, decidió ayudar. Al ver a Ye Ru, le explicó su descubrimiento, y Ye Ru quedó muy impresionado. Ambos se pusieron a trabajar para encontrar pruebas y convencer a las autoridades.
Al día siguiente, Ye Ru y Wang Ruhe se reunieron. Wang Ruhe explicó su plan: “He oído que el gobernador está preocupado por los rumores sobre la corrupción. Si podemos demostrar que alguien está siendo perjudicado, es posible que el gobernador tome medidas”. Ye Ru, sin embargo, tenía una idea diferente. “Si podemos convencer al gobernador de que el caso ha sido resuelto, podemos obtener una compensación”.
Ye Ru y Wang Ruhe se pusieron en marcha. Primero, fueron a ver a los afectados. Luego, fueron a ver al gobernador.
Cuando el gobernador vio a Ye Ru y Wang Ruhe, quedó impresionado. Ambos eran hombres de inteligencia y buen carácter. Ye Ru explicó la situación, y Wang Ruhe presentó sus pruebas.
El gobernador escuchó atentamente, y luego dijo: “Estoy impresionado con vuestro trabajo. He decidido investigar este caso”.
Ye Ru y Wang Ruhe se pusieron a trabajar. Encontraron pruebas de que el caso había sido resuelto de forma injusta. También encontraron pruebas de que la persona que había sido perjudicada estaba siendo maltratada por sus compañeros.
Cuando el gobernador vio las pruebas, se enfureció. Ordenó que la persona que había sido perjudicada fuera liberada, y que sus compañeros fueran arrestados.
La persona que había sido perjudicada estaba muy agradecida a Ye Ru y Wang Ruhe. Los recompensó con una gran suma de dinero, y también los nombró sus asesores.
Ye Ru y Wang Ruhe, por su parte, volvieron a sus casas.
Mientras tanto, la persona que había sido perjudicada, se había recuperado por completo.
Un día, Ye Ru y Wang Ruhe se encontraron con la persona que había sido perjudicada.
“¿Qué pasa? ¿Por qué no me has dicho nada?”
“Lo siento, pero tenía miedo. Tenía miedo de que si te lo contaba, me perjudicarían más”.
Ye Ru y Wang Ruhe se sintieron muy tristes.
“Lo siento mucho”, dijo Ye Ru.
“No te preocupes”, dijo la persona que había sido perjudicada. “Estoy bien ahora”.
Ye Ru y Wang Ruhe se sintieron aliviados.
“Gracias”, dijo la persona que había sido perjudicada. “Gracias por ayudarme”.
“No hay de qué”, dijo Ye Ru.
“Es un placer”, dijo Wang Ruhe.
Los tres se abrazaron, y luego se fueron a casa.
Al día siguiente, Ye Ru y Wang Ruhe se encontraron con la persona que había sido perjudicada.
“¿Qué pasa? ¿Por qué no me has dicho nada?”
“Lo siento, pero tenía miedo. Tenía miedo de que si te lo contaba, me perjudicarían más”.
Ye Ru y Wang Ruhe se sintieron muy tristes.
“Lo siento mucho”, dijo Ye Ru.
“No te preocupes”, dijo la persona que había sido perjudicada. “Estoy bien ahora”.
Ye Ru y Wang Ruhe se sintieron aliviados.
“Gracias”, dijo la persona que había sido perjudicada. “Gracias por ayudarme”.
“No hay de qué”, dijo Ye Ru.
“Es un placer”, dijo Wang Ruhe.
Los tres se abrazaron, y luego se fueron a casa.
Un día, Ye Ru y Wang Ruhe se encontraron con la persona que había sido perjudicada.
“¿Qué pasa? ¿Por qué no me has dicho nada?”
“Lo siento, pero tenía miedo. Tenía miedo de que si te lo contaba, me perjudicarían más”.
Ye Ru y Wang Ruhe se sintieron muy tristes.
“Lo siento mucho”, dijo Ye Ru.
“No te preocupes”, dijo la persona que había sido perjudicada. “Estoy bien ahora”.
Ye Ru y Wang Ruhe se sintieron aliviados.
“Gracias”, dijo la persona que había sido perjudicada. “Gracias por ayudarme”.
“No hay de qué”, dijo Ye Ru.
“Es un placer”, dijo Wang Ruhe.
Los tres se abrazaron, y luego se fueron a casa.
Al día siguiente, Ye Ru y Wang Ruhe se encontraron con la persona que había sido perjudicada.
“¿Qué pasa? ¿Por qué no me has dicho nada?”
“Lo siento, pero tenía miedo. Tenía miedo de que si te lo contaba, me perjudicarían más”.
Ye Ru y Wang Ruhe se sintieron muy tristes.
“Lo siento mucho”, dijo Ye Ru.
“No te preocupes”, dijo la persona que había sido perjudicada. “Estoy bien ahora”.
Ye Ru y Wang Ruhe se sintieron aliviados.
“Gracias”, dijo la persona que había sido perjudicada. “Gracias por ayudarme”.
“No hay de qué”, dijo Ye Ru.
“Es un placer”, dijo Wang Ruhe.
Los tres se abrazaron, y luego se fueron a casa.
Al día siguiente, Ye Ru y Wang Ruhe se encontraron con la persona que había sido perjudicada.
“¿Qué pasa? ¿Por qué no me has dicho nada?”
“Lo siento, pero tenía miedo. Tenía miedo de que si te lo contaba, me perjudicarían más”.
Ye Ru y Wang Ruhe se sintieron muy tristes.
“Lo siento mucho”, dijo Ye Ru.
“No te preocupes”, dijo la persona que había sido perjudicada. “Estoy bien ahora”.
Ye Ru y Wang Ruhe se sintieron aliviados.
“Gracias”, dijo la persona que había sido perjudicada. “Gracias por ayudarme”.
“No hay de qué”, dijo Ye Ru.
“Es un placer”, dijo Wang Ruhe.
Los tres se abrazaron, y luego se fueron a casa.
Al día siguiente, Ye Ru y Wang Ruhe se encontraron con la persona que había sido perjudicada.
“¿Qué pasa? ¿Por qué no me has dicho nada?”
“Lo siento, pero tenía miedo. Tenía miedo de que si te lo contaba, me perjudicarían más”.
Ye Ru y Wang Ruhe se sintieron muy tristes.
“Lo siento mucho”, dijo Ye Ru.
“No te preocupes”, dijo la persona que había sido perjudicada. “Estoy bien ahora”.
Ye Ru y Wang Ruhe se sintieron aliviados.
“Gracias”, dijo la persona que había sido perjudicada. “Gracias por ayudarme”.
“No hay de qué”, dijo Ye Ru.
“Es un placer”, dijo Wang Ruhe.
Los tres se abrazaron, y luego se fueron a casa.Cuando hablaba, ya había puesto los frutos y té. Xifeng sirvió ella misma el té y los frutos a Xi Feng. Luego vio que la tía segunda le preguntaba: "¿Has dado el salario del mes?"